Actualización de esta página: 08/08/2011 Buenos Aires, Argentina.
• de la sección "Derecho, reivindicaciones"
000.043 •SdT - En "Derechos, reivindicaciones" desde 3 abril 2008.
Acción del 16 de marzo 2008, dia de la desaparición de Florencia Pennacchi, realizada en parque Centenario a las 17 hs. con la presencia de la mamá, la tia y el hermano de Florencia.
Se inicia allí la recolección de firmas exigiendo "Por una Ley de Trata que persiga efectivamente a los tratantes y proteja los DDHH de las víctimas".
( Fotos provistas por la "Campaña..." )
Campaña "Ni una mujer más víctima
de las redes de prostitución"
(Historia, fundamentos, definiciones
y exigencias en 8 textos)
•
por Varias autoras
La Campaña fue lanzada por colectivas feministas en la Ciudad de Buenos Aires el 4 de junio de 2007. Durante todo el 2007 se han organizado salidas mensuales los dias 3 (día de la desaparición de Marita Verón). En el corriente año (2008) se organizarán acciones públicas periódicas en coincidencia con la fecha de secuestro de alguna de las tantas mujeres desaparecidas en nuestro pais. Además se realizan otras actividades de información y concientización como proyecciones, charlas, talleres en distintos lugares (escuelas, asociaciones, centros comunitarios, universidades). Se suman a éstas, aquellas intervenciones que las colectivas que la integran realizan en el marco de la Campaña. Recientemente se ha lanzado un petitorio «Por una Ley de Trata que persiga efectivamente a los tratantes y proteja los DDHH de las víctimas», esto hace que se realicen irrupciones en el espacio público solicitando el compromiso de las gentes.
Los escritos que se reproducen seguidamente fueron elaborados colectivamente.
LA CAMPAÑA "NI UNA MUJER MÁS VÍCTIMA DE LAS REDES DE PROSTITUCIÓN" fue convocada por: Atem «25 de noviembre», Asociación Civil La Casa del Encuentro, Red No a La Trata, «Seminario de DDHH con perspectiva de género-Fac. de F y L - UBA», Espacio de Construcción Feminista, CATW-Argentina, Mujeres del Sur, Feministas en Acción, Mujeres Trabajando, Asociación Civil Generar, Mujeres de El Espejo, Mujerío- programa de radio, Maestría y especialización en Estudios de Familia- Escuela de Postgrado UNSAM, Colectiva Feminista La Caldera, Lesbianbanda, Mujeres de Izquierda-Capital,Mujeres Libres, Centro de Estudios «Carolina Muzzilli», Taller permanente de la Mujer-Librería de Mujeres, AMMAR Capital-Asoc. de Mujeres Argentinas por los Derechos Humanos, Mujeres de las Orillas.
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HISTORIA
La lucha contra la explotación sexual de las mujeres en prostitución, que hoy es parte fundamental de la Campaña "Ni una mujer más víctima de las redes de prostitución", tiene una historia en el movimiento feminista, a veces en alianzas con otros sectores y movimientos.
En 1910, Julieta Lanteri se refirió a la prostitución en el Primer Congreso Internacional Feminista, realizado en Buenos Aires, abogando por su abolición.
Durante los años 70, la lucha de feministas y organizaciones de liberación homosexual, se dirigió especialmente a la derogación de los edictos policiales, utilizados para reprimir a mujeres en prostitución, homosexuales y travestis.
En ese mismo periodo y en la década del 80, Ruth Mary Kelly, una mujer vinculada al feminismo y que había estado en situación de prostitución, se proponía como objetivo nuclear a las mujeres prostituidas.
Sin embargo, el movimiento anti-violencia de los 80, no llegó a incluir como central en sus luchas la violencia ocasionada por la prostitución, salvo por parte de algunos grupos y mujeres.
En Atem, desde 1983, esta problemática fue tratada en las Jornadas anuales que realiza. Y desde 1986 en los Encuentros Nacionales de Mujeres en talleres no específicos, hasta que en 1996 fue propuesto como taller autoconvocado "Mujer y prostitución" luego incorporado como taller oficial de los Encuentros.
En 1991, grupos feministas y del movimiento de mujeres, algunas organizadas en la Multisectorial de la Mujeres, ante los intentos de reglamentar la prostitución en el ámbito de la Capital, realizaron una campaña en contra, con acciones callejeras con carteles y volantes hasta que el proyecto fue retirado.
Alrededor de 1995, las mujeres en situación de prostitución, formaron una organización. Tomaron el nombre de AMMAR (Asociación de Mujeres Meretrices Argentinas) que en 2003 se dividió. Uno de los dos grupos, AMMAR CAPITAL, que considera que la prostitución no es trabajo, sino un estado en que se encuentran, lucha por revertirlo, a través de exigir capacitación, educación y empleos, formar micro-emprendimientos, realizar cursos y talleres de cuidado del cuerpo y la salud entre otros y han constituído una Asociación Civil (Asociación de Mujeres Argentinas por los Derechos Humanos).
En 1996 fue constituida la «Asamblea Raquel Liberman, Mujeres contra la Explotación Sexual» que presentó un proyecto que vinculaba la derogación de los edictos policiales con la situación de las mujeres en prostitución. En la Constituyente y luego en la Legislatura, confluimos con otros sectores, entre ellos mujeres en prostitución, travestis, organismos de derechos humanos, organizaciones de estudiantes, de homosexuales, religiosas, nucleadas/os en «Vecinas y Vecinos por la Convivencia».
En Mar del Plata, el CAMM (Centro de Apoyo a las Mujeres Maltratadas), ante las desapariciones y asesinatos de mujeres en situación de prostitución, organizó la campaña: "NO HAY UNA VIDA QUE VALGA MAS QUE OTRA", cuyas actividdaes fueron relatadas en una mesa redonda sobre "La prostitución y los crímenes de Mar del Plata" realizada en el XVI "Encuentro Nacional de Mujeres" 2001.
Asimismo, durante esos años, el grupo CECYM (Centro de Encuentro Cultura y Mujer) realizó trabajos de difusión, concientización, charlas, talleres, investigaciones, etc. y en el año 2005 la campaña "Globalización y nuevas formas de violencia hacia las mujeres" uno de cuyos ejes fue la prostitución.
En el año 2004 comenzó a funcionar una red de intercambio de información denominada "noalatrata@gupos yahoo.com.ar, que también realiza distintas actividades con motivo de los secuestros y desapariciones de mujeres por las redes de prostitución (charlas, stands, volanteadas, etc). En setiembre de 2006, la Red presentó una carta pública y entrevistó a las comisiones legislativas expresando su oposición a los intentos de reglamentación de la prostitución en la ciudad de Buenos Aires. También plantea la oposición a la ley de trata que salió con media sanción del Senado y propone su modificación, de manera de lograr una más efectiva persecución del delito y protección de los derechos humanos de las víctimas.
En 2004, en la lucha de un nuevo intento de reformas represivas del Código e Contravenciones de la Ciudad de Buenos Aires, fueron detenidas y procesadas, varias personas, entre ellas 2 compañeras de AMMA-Capital, liberadas más de un años después de la detención.
Las acciones de la madre de Marita Verón concitaron también la atención de los medios de comunicación. En este marco, el Departamento de Estado de los EEUU otorgó el 8 de marzo de 2007 a Susana Trimarco el premio "Coraje", acontecimiento que fue extensamente cubierto por los medios en Argentina. La sociedad comenzó a prestar más atención a esta problemática y se realizan investigaciones periodísticas sobre las situaciones de las mujeres víctimas de las redes.
El 25 de noviembre del año 2006 con motivo del Día Internacional contra la violencia hacia las mujeres, diversos grupos hicimos un acto y realizamos escraches en prostíbulos de la zona de Congreso, en la Capital, denunciado la esclavitud sexual y las desapariciones de mujeres en manos de las redes de prostitución. Decidimos seguir reuniéndonos para profundizar éste y otros temas.
En la Jornada anual organizada por Atem, en diciembre de ese año se trató extensamente esta problemática y diversas personas y agrupaciones comenzamos a reunirnos en el mes de febrero de 2007, llamándonos "Feministas en Construcción", tratando los temas vinculados a las desapariciones de mujeres, el terrorismo patriarcal, los femicidios, y vimos la necesidad de hacer salidas públicas a plazas y distintos lugares para a llamar la atención de la sociedad sobre la problemática. Ante las diferentes expectativas se formaron dos grupos: uno de estudio y otro para la concreción de acciones colectivas, siendo la primera la organización del acto del 8 de marzo.
En este marco la Casa del Encuentro llamó a realizar una movilización alrededor de Congreso para el día 3 de abril, por cumplirse el 5° aniversario de la desaparición de Marita Verón, bajo la consigna: "Aparición con vida de las mujeres desaparecidas en democracia y castigo a los responsables".
Luego fueron organizadas dos movilizaciones con la participación de varias agrupaciones con las que vimos la necesidad de realizar una campaña, convocada por las feministas, cuyo nombre es: "NI UNA MUJER MAS VICTIMA DE LAS REDES DE PROSTITUCION".
Esta campaña hunde sus raíces en el movimiento Anti-Violencia de los 80 y en las luchas contra la represión de las mujeres en situación de prostitución de fines de esos años y de los 90 y principios del 2000 y recoge la construcción ideológica feminista en relación a la problemática de la prostitución y trata de mujeres y niñas/os con estos fines.
La campaña fue lanzada por grupos feministas en la Ciudad de Buenos Aires el 4 de junio de 2007, dado que el 3 era el día de las alecciones. Organizamos, además de un acto y movilización mensual, otras actividades de información, concientización, como proyecciones en distintos lugares (escuelas, asociaciones, centros comunitarios, volanteadas, perfomances, etc), además de aquellas que los grupos que la integran realizan en el marco de la misma.
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POR QUÉ INICIAMOS ESTA CAMPAÑA
Iniciamos una campaña porque consideramos necesario y urgente levantar la voz y decir BASTA DE SECUESTROS, DESAPARICIONES Y ASESINATOS DE MUJERES POR LAS REDES DE PROSTITUCION. Se trata de un drama que golpea la vida de cientos de mujeres en todo el mundo. En nuestro país no hay cifras oficiales al respecto, porque tanto las desapariciones, como los secuestros y los asesinatos de mujeres por las redes de prostitución son ocultados, minimizados y naturalizados. Sin embargo, no estamos ante casos aislados o episódicos: según la ONG Antislavery International, han desaparecido en Argentina sólo en el año 2006 cerca de 500 mujeres y niñas.
Iniciamos una campaña porque consideramos que lo que estamos enfrentando y todo aquello que queremos denunciar no puede ser simplemente una iniciativa episódica ni una concentración ocasional. Estamos convencidas de que la exigencia de que no haya más secuestradas, desaparecidas y asesinadas es una pelea de largo aliento: estamos poniendo en cuestión nada más ni nada menos que a la trata de mujeres con fines de explotación sexual, lo cual significa para nosotras atacar su raíz más profunda, que es la prostitución misma. Queremos abrir el debate sobre la prostitución, como un escenario para profundizar acerca de la condición de todas las mujeres en la sociedad patriarcal. Y ello requiere tiempos propios, que no son los tiempos de las campañas electorales ni tiempos coyunturales, sino los tiempos de la afirmación de un compromiso, de la construcción de espacios para reflexionar, debatir, decidir y trazarnos perspectivas en común.
Y emprendemos esta campaña sabiendo que no estamos solas y que no somos ni las primeras ni las únicas. Hay muchísimas mujeres en el mundo que se unen para romper el silencio y la normalidad de la violencia contra las mujeres, y haciéndolo, cambian sus vidas, demuestran que las mujeres no somos simples víctimas de opresión: podemos iniciar juntas un camino de liberación y transformación, de nuestras vidas y de todo lo existente. Por ello nos sentimos unidas y cercanas a todas las madres, familiares y amigos de las mujeres secuestradas, desaparecidas y asesinadas. Y también lo estamos de las mujeres de Ciudad Juárez; de todas aquellas que están sufriendo y empezando a denunciar el femicidio también oculto en Guatemala; de las feministas chilenas que también se juntan una vez por mes, todos los 19, para gritar "Ni una mujer menos, ni una muerta más", sólo para nombrar algunos de los tantos casos en el mundo.
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¿POR QUÉ NOS OPONEMOS A LA LEY DE TRATA
CON MEDIA SANCIÓN DEL SENADO DE LA NACIÓN?
1) Porque distingue entre víctimas mayores y menores de 18 años.
2) Porque cuando las víctimas son mayores de 18 años, establece que es necesario probar que el delincuente actuó con violencia, abuso, engaño, amenazas, etc., para que exista delito. Ello implica que se presume que pueden prestar consentimiento con su propia explotación.
3) Porque de esta manera se favorece la impunidad de los proxenetas y tratantes.
4) Porque la explotación de la prostitución ajena, que constituye alrededor del 90% de los casos, así como las demás situaciones que abarca la trata, deben ser siempre considerados delito, sin que importe el consentimiento de las víctimas.
5) Porque vulnera Convenciones Internacionales de Derechos Humanos, suscriptas y ratificadas por nuestro país, como, entre otras, El Convenio contra la Trata de Personas y la Explotación de la Prostitución Ajena (1949), que establece que no debe tenerse en cuenta el consentimiento de las víctimas.
6) Porque al presumir el consentimiento de las víctimas introduce la idea de una trata legítima, de tratantes y proxenetas que están realizando un acto lícito al explotar la prostitución de mujeres mayores de edad o someter a trabajo esclavo a personas mayores o traficar sus órganos, etc, si no consigue probarse que fueron objeto de alguna forma de violencia.
7) Porque no protege efectivamente los Derechos Humanos de las personas víctimas de trata.
¿QUÉ LEY QUEREMOS?
1) Una ley que condene efectivamente a los proxenetas y tratantes.
2) Una ley que considere que explotar la prostitución ajena o someter a las personas a otras formas de trata, es siempre un hecho delictivo, cualquiera sea la edad de las personas explotadas.
3) Una ley que no distinga entre víctimas mayores y menores de 18 años
4) Una ley que no presuma, en ningún caso, el consentimiento de las víctimas con su propia explotación.
5) Una ley que no exija probar que las personas objetos de trata no estuvieron de acuerdo con ser sometidas a la misma.
6) Una ley que establezca que el delito depende sólo de las acciones de los tratantes y proxenetas, sin presumir la complicidad de las víctimas.
7) Una ley que establezca la responsabilidad insoslayable del Estado en la protección a las personas afectadas, evitando intervenciones que las revictimicen y proveyéndoles los medios materiales y simbólicos que les permitan salir de su situación de explotación.
8) Una ley que proteja efectivamente los Derechos Humanos de las víctimas.
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LA PROSTITUCIÓN NO ES UN TRABAJO:
ES UNA FORMA DE VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
Existen hoy dos posiciones respecto a la prostitución:
- La que la considera un trabajo como cualquier otro y una elección libre, fruto de un contrato entre dos individuos: cliente y mujer prostituída.
- La que, en cambio, sostiene que la prostitución es una forma de violencia contra las mujeres.
Nosotras decimos que la prostitución es una forma de violencia contra las mujeres, una violación de los derechos de las humanas, porque:
- La prostitución se inscribe en las relaciones de opresión patriarcales, que colocan a los varones del lado del dominio y a las mujeres de la sujeción. La pregunta no es, ¿por qué las mujeres ingresan a la prostitución?, sino: ¿por qué tantos varones compran cuerpos de mujeres y niñas para la satisfacción de su sexualidad?
- No es un contrato entre cliente y mujer en prostitución, porque no se puede hablar de consentimiento –condición de todo contrato- en condiciones de profunda desigualdad.
Las mujeres no "se prostituyen", son prostituídas por clientes y proxenetas protegidos por el Estado, compelidas por la necesidad económica, por presiones de todo tipo, por la violencia material y simbólica, por costumbres e ideas contenidas en los mensajes culturales que consideran que las mujeres de todas las clases sociales somos objetos disponibles para satisfacer supuestas "necesidades" de los varones también de todas las clases.
- La relación entre cliente y mujer prostituída no es una relación laboral entre empleador y empleada ni entra dentro del campo del derecho del trabajo.
- Ninguna forma de trabajo puede separarse del cuerpo. Pero en la prostitución el comprador obtiene derecho unilateral al uso sexual del cuerpo de una mujer. El "cliente" prostituyente le impone su cuerpo, su sexualidad y su placer a la mujer prostituída. El placer de ella no importa. No es un intercambio sexual recíproco.
- Hechos que en cualquier trabajo se consideran acoso o abuso sexual: los toqueteos, las violaciones, las insinuaciones verbales, los requerimientos sexuales indeseados, en la prostitución forman parte de la naturaleza misma de la actividad. ¿Cómo reclamarían las mujeres prostituídas contra el acoso sexual, el abuso o la violación?. ¿Con qué parámetros se mediría?. Considerarla trabajo legitima la violencia y las desigualdades sociales y sexuales entre varones y mujeres.
- En todo trabajo está comprometida la subjetividad, pero en la prostitución lo está de una manera más profunda, ya que existe una relación inseparable entre cuerpo y subjetividad, entre cuerpo y sexualidad. La sexualidad es una parte fundamental e inescindible de la construcción de identidad. La identidad sexual está marcada por la masculinidad y la femineidad socialmente construídas, es decir por la desigualdad jerárquica entre los sexos. La prostitución daña a las mujeres de una manera muy distinta a la del trabajo.
- La prostitución produce daños físicos y psíquicos que algunos estudios comparan con los sufridos por quienes padecen una guerra.
- Si prostituir menores de 18 años se considera un delito, ¿cómo puede convertirse en un trabajo y en una elección libre el día en que la mujer cumple 18 años?. El trabajo infantil está prohibido (en nuestro país, antes de los 14 años), pero se promueve la preparación educativa de niñas y niños para sus futuros trabajos: escuelas técnicas, comerciales, de magisterio, etc. Si la prostitución es trabajo, ¿cómo se formaría a las niñas para el mismo?, ¿cuáles serían los cursos de aprendizaje? ¿secundarios con orientación servicio sexual? ¿dónde y con quiénes se harían las prácticas? ¿con los padres, con los tíos, con los maestros?.
- Considerar a la prostitución trabajo favorece la trata y la legalidad de proxenetas y rufianes, al convertir la explotación sexual en un negocio legal.
- Sirve también para crear la ficción de un descenso en la tasa de desempleo, útil para mejorar la imagen de la actual fase del capitalismo, que se caracteriza por el carácter estructural de la desocupación y la exclusión social.
La prostitución es una forma de violencia contra las mujeres, de violación de los derechos de las humanas, de explotación sexual, institución fundamental en la construcción de una sexualidad basada en el dominio masculino y la sumisión femenina y en la cosificación de nuestros cuerpos. No es, por tanto, una expresión de la libertad sexual de las mujeres.
Por todo esto sostenemos que no se debe hacer distinción entre prostitución y trata forzada y voluntaria, ni entre prostitución infantil y adulta, ni diferenciar entre personas menores y mayores de 18 años. Estas distinciones legitiman prácticas de explotación sexual, transformándolas en aceptables y permisibles. Utilizan una falsa idea de elección y consentimiento que no reconoce los condicionamientos sociales e individuales y el complejo proceso que lleva a una mujer a ejercer la prostitución y las diversas formas, sutiles o brutales de coerción, no siempre demostrables.
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SIN CLIENTES NO HAY PROSTITUCIÓN
¿Alguna vez pensaste que tanto los proxenetas como los clientes son prostituyentes?
No es una pregunta menor, y sabemos que para muchas personas, en primer lugar para muchos hombres, puede ser incómoda y hasta molesta. Pero para nosotras es fundamental: porque, en general, está ampliamente aceptado que en este flagelo de la trata de mujeres para la prostitución hay responsabilidades directas e indirectas del gobierno nacional, de los gobiernos provinciales, de los jueces, de la policía, de tantos medios de comunicación y, en primer lugar, de los tratantes y proxenetas de muy diverso tipo; pero muy pocas veces se hace referencia a los clientes, sin los cuales este círculo de violencia, esta industria de opresión y muerte de mujeres secuestradas y desaparecidas no se completa, no se cierra.
Y queremos decirlo claramente: la prostitución y, más aún la trata, es violencia contra las mujeres; una violencia que se asienta sobre un pacto masculino, sobre un pacto patriarcal entre clientes y proxenetas de muy diverso tipo que, si bien no es un pacto explícito, es un pacto con claros códigos, que existe y está absolutamente naturalizado. Es verdad que son los proxenetas y los tratantes los que montan y se benefician con este negocio, pero también es cierto que nadie ofrece y comercia aquello que no tiene demanda.
¿Hasta cuándo tendremos que soportarlo?, ¿hasta cuándo tendremos que soportar la numerosa y naturalizada cantidad de clientes que pagan, que son cómplices, que pasan sus horas "divirtiéndose" con mujeres secuestradas, torturadas y drogadas por la fuerza?
¿Alguna vez pensaste que los clientes pueden ser, son nuestros padres, hermanos, hijos, novios, maridos, amantes, amigos, compañeros?
Porque cuando hablamos de clientes estamos hablando de hombres concretos, de todas las clases, de cualquier condición: todos pueden ser clientes, con algunos pesos o con cientos de dólares, todos pueden ejercer el privilegio que el patriarcado les otorga.
Por ello decimos una vez más: ¡sin clientes y sin proxenetas no hay prostitución ni trata!
Y para las mujeres que llevamos adelante esta Campaña, la lucha contra las redes de prostitución y trata de mujeres, así como contra la responsabilidad de las instituciones estatales, es inseparable de la crítica y de la denuncia de la complicidad de los clientes.
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MITOS SOBRE LA PROSTITUCIÓN
ES EL OFICIO MAS VIEJO DEL MUNDO
Falso: Supone que la prostitución es un atributo innato de las mujeres y por lo tanto inevitable, construcción muy conveniente al patriarcado y a los explotadores. La prostitución expone el propio cuerpo al servicio de otro, para que sea usado como mercancía, por tanto no es oficio sino esclavitud. Es imposible vender el cuerpo sin lastimar el alma. En sociedades primitivas, las mujeres aparecemos como parteras, alfareras, artesanas, curadoras, maestras, aurigas (conductora de carro), recolectoras, antes que practicando la prostitución. Estos oficios ejercidos por las mujeres se pueden comprobar por la arqueología y la mitología popular pero son ignorados por la "historia" patriarcal. La prostitución tiene un inicio preciso: la afirmación del patriarcado.
ES UNA FORMA SENCILLA DE GANAR MUCHA PLATA
Falso: Las mujeres en situación de prostitución sufren daños irreparables, comparables con los daño de una persona que fue torturada, que sufrió una guerra. La gran mayoría de las mujeres en situación de prostitución es muy pobre. Los proxenetas son los que se enriquecen. La trata y el tráfico de mujeres para las redes de prostitución es uno de los negocios más redituables, junto con el tráfico de drogas y de armas.
LO HACEN PORQUE LES GUSTA
Falso: La mayoría llega a la prostitución luego de historias de violencia, vulnerabilidad, pobreza, engaños (de sus parejas, de sus familiares), violaciones, exclusión y falta de educación. Muchas también son secuestradas y obligadas mediante torturas, amenazas, violencias. La prostitución no es elección. Es una opción cuando no queda ninguna otra opción,
ES ELECCIÓN LIBRE. LO ASUMEN DE MANERA VOLUNTARIA
Falso: Para millones de mujeres, escoger entre hambre, abuso, aislamiento o prostitución no representa una verdadera opción. Cuando una sociedad aumenta los espacios de igualdad, social y sexual, y de nivel de vida disminuye el número de mujeres del propio país que se dedican a la prostitución. Se necesitan muchos cómplices para prostituir, para considerar a la prostitución como ideal de "libertad".
LA PROSTITUCION VIP ES LIBRE ELECCION. NO ES LO MISMO QUE LA PROSTITUCION DE LAS MUJERES POBRES
Falso: Las mujeres hemos sido enseñadas por la cultura, los medios de comunicación, la escuela, nuestras familias a "ser" para…, a estar al servicio del varón. Las mujeres que son prostituidas en los lugares VIP, también son usadas como mercancía (un poco más cara), también han aprendido que sus cuerpos están al servicio del varón, han entendido (porque el patriarcado se los ha enseñado) que sus cuerpos pueden servirles para ser consumidoras de lujos, a la vez que consideradas objetos de consumo. No fue una libre elección porque estuvo condicionada por la cultura. ¿Dónde está la libertad?
SE PROSTITUYEN PARA DARLE DE COMER A SUS HIJOS/AS
Falso: No se prostituyen "son prostituidas" por varones que requieren sus cuerpos para afirmar su poder y su valía. Las mujeres amamos a nuestros/as hijos/as, sobre todo si elegimos ser madres, esto no nos imposibilita el darnos cuenta que sólo a nosotras se nos requieren todos los sacrificios para su cuidado y bienestar.
Muchas veces los y las hijos/as son utilizados/as por el fiolo para tener amenazadas a las mujeres. Muchas veces sus hijos/as son vendidos/as por las redes, obteniendo ganancias extras para los proxenetas.
LA PROSTITUCION ES UN TRABAJO
Falso: Esta forma de legitimación es un ardid de los y las oportunistas que "lucran" con cada mujer en situación de prostitución, incluidas aquellas religiones, las ONGs, los sindicatos, los organismos internacionales que les exigen llamarse "trabajadoras" para ser meritorias de asistencia y (de paso) bajar los índices de desocupación y justificar partidas de dinero dedicadas a tal fin. También es una reivindicación de muchas mujeres que creen correrse del papel de discriminación que la sociedad les tiene reservado (pensemos cómo se insulta a los genocidas, asesinos corruptos, ladrones). No siempre el consentimiento legitima una práctica, ni mucho menos la convierte en trabajo.
TODAS LAS MUJERES SON PUTAS
Falso: El sistema patriarcal utiliza la palabra "puta" para estigmatizar a cualquier mujer transgresora (ver letras de boleros y tangos, etc.). A la vez que nos une nos separa en putas y no putas: "las obedientes", "las domesticadas". Nuevamente, el centro está siempre en la culpabilización de las mujeres, mientras nadie dice algo que sí es verdaderamente cierto: todos los hombres pueden ser clientes.
SON MUJERES DE VIDA ALEGRE
Falso: La vida de una mujer en situación de prostitución no es fácil ni alegre. Esta es una expresión acuñada por clientes y proxenetas que sirve para restarles responsabilidades en el daño que producen. El sexo prostibulario tiene que ver con el poder y no con el placer. Las mujeres en situación de prostitución conforman uno de los grupos más vulnerables de todas las sociedades en todas las épocas.
SI LA PROSTITUCIÓN NO EXISTIERA HABRÍA MÁS VIOLACIONES
Falso: No es cierto que los deseos sexuales de los varones sean irrefrenables. Esto es una construcción del patriarcado. El verdadero combate a la prostitución y a las violaciones pasa por una toma de conciencia, profunda reflexión y cambios de conductas que promuevan una práctica sexual que tenga que ver con el placer y no con el dominio.
LEGALIZAR LA PROSTITUCIÓN (ya sea reglamentándola, con libreta, registrando a las mujeres que son víctimas) PROTEGE A LAS MUJERES EN SITUACIÓN DE PROSTITUCIÓN
Falso: No protege a las mujeres en situación de prostitución que así serían maltratadas, pero con permiso, tratadas y traficadas legalmente y enfermadas, ya que el certificado de salud no se exige a los clientes-prostituyentes. Sólo protege el negocio para los fiolos, proxenetas y redes de prostitución. Las mujeres quedan igualmente exentas de todos los derechos y más expuestas que nunca a ser detenidas si se les ocurre estar paradas en las esquinas sin la protección de las mafias. Incrementa el negocio de los "pagos" para la policía, ya que al exigir más reglas arbitrarias, la coima aumenta.
PROHIBIR LA PROSTITUCIÓN ES LO MAS DIGNO PARA LA SOCIEDAD
Falso: La prohibición de la prostitución genera más indefensión para el eslabón más débil de la cadena: las mujeres en situación de prostitución, porque cuando se prohíbe la prostitución, se persigue a las mujeres. No remedia el ejercicio de la sexualidad de los varones con poder de dominio sobre las mujeres.
LAMUJER COMO PROVOCADORA Y EL VARÓN COMO VÍCTIMA NO RESPONSABLE
Falso: El varón es un cliente potencial desde que deja de ser niño. El sistema patriarcal-capitalista nos enseña que los varones tienen derecho sobre los cuerpos de las mujeres y a la vez que los poderosos tienen derecho sobre los cuerpos de los más débiles. No es "cliente" es prostituyente, aunque sea invisibilizado. "Porque tú pagas hay prostitución".
La prostitución está inserta en un mecanismo de múltiples sistemas de opresión y explotación: estructuras económicas y sexistas que crean barreras para el desarrollo en el plano personal, educativo, político y en el plano laboral de todas las mujeres. Eliminando murallas sexistas e igualando posibilidades mediante la supresión de estructuras económicas injustas es como abriremos la vía para las mujeres entrampadas en la explotación sexual. Eliminando la dominación masculina sobre la sexualidad de las mujeres eliminaremos a los prostituyentes de nuestras sociedades. Respetar los Derechos de las Humanas es la consigna de nuestro tiempo.
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SIN COMPLICIDAD DE FUNCIONARIOS DE LOS PODERES JUDICIAL,
LEGISLATIVO, EJECUTIVO Y DE LAS FUERZAS DE SEGURIDAD,
NO HAY PROSTITUCIÓN NI TRATA
Millones de mujeres y niñas son prostituidas en el mundo. Ingresan a la prostitución por necesidad económica, situaciones de abandono emocional o físico, de abuso y violencia, para ayudar a sus familias, mantener a sus hijos frente al abandono paterno, proporcionándoles además lo que la sociedad de consumo exige, para pagar sus estudios, reclutadas por un hombre que dice quererlas, o por un "dealer" o una amiga, o secuestradas por las redes de prostitución. Muchas migran de un país a otro, de una provincia o de una ciudad a otra, en busca de mejorar una situación desesperante.
Pero la pregunta no es cómo llega una mujer a la prostitución, sino como sale de ella, con qué recursos.
Lo decisivo no son los motivos personales o sociales que hacen que las mujeres y niñas sean alrededor del 90% de las personas en situación de prostitución, sino la consideración del cuerpo de las mujeres como un objeto de intercambio, como una mercancía al servicio sexual de los varones.
Los prostíbulos pululan en todas partes, en cualquier confitería, pub o whiskería, en casitas modestas a lo largo de las rutas o en departamentos o locales de lujo. Ello a pesar de estar prohibidos por ley nacional y por la Convención contra la Trata de Personas y la Explotación de la Prostitución Ajena, suscripta y ratificada por nuestro país y vigente, que castiga la explotación de la prostitución ajena y la instalación de prostíbulos.
De vez en cuando la justicia condena a algún proxeneta, sobe todo cuando se trata de algún caso resonante de secuestro o desaparición de persona, como los de las mujeres en situación de prostitución de Mar del Plata, de Andrea López o de Fernanda Aguirre . En algunas ocasiones, la policía, por orden de un juez, allana un prostíbulo y se lleva detenidas a las mujeres y a algún/alguna regente de menor peso.
La respuesta estatal es reprimir a las víctimas, en los burdeles o en la calle, como sucede con la aplicación de los códigos contravencionales y de faltas, que en su redacción y aplicación cada vez más represivas, son herederos de los viejos edictos policiales. La policía utiliza el arresto, los malos tratos, la amenaza y la coima, convirtiéndose en socia del proxenetismo, cuando no directamente en proxeneta.
Nunca se llega a los grandes responsables de la explotación sexual de las/os mujeres y niñas/os, a los jefes de las redes de prostitución, o a aquellos funcionarios, legisladores, empresarios, fiscales, comisarios y jueces que participan del negocio. Ni a los clientes prostituyentes. Cuando se formulan leyes, están dirigidas a la represión de las personas en situación de prostitución o bien a la protección velada del proxenetismo, como sucede con la ley de trata con media sanción del Senado.
El Estado, los gobiernos, los poderes legislativos y la justicia, son responsables por lo que hacen, pero también por lo que no hacen. No persiguen a los explotadores, no respetan ni protegen los derechos humanos de las víctimas, no destinan leyes, programas y presupuesto a la creación de refugios, a la asistencia médica, jurídica y psicológica, a la capacitación laboral, a la creación de empleos. No realizan campañas destinadas a desnaturalizar la prostitución y mostrarla como lo que realmente es: explotación y violencia. Los pocos/as funcionarios/as, legisladores/as, fiscales y jueces que, desde su lugar, intentan hacer un trabajo conciente, se encuentran con una verdadera carrera de obstáculos y escasez de presupuesto.
Por todo esto afirmamos: sin clientes y sin complicidad de funcionarios de los poderes judicial, legislativo y ejecutivo y de las fuerzas de seguridad no hay prostitución ni trata.
Exigimos al Estado:
· Leyes y políticas que respeten los derechos humanos de las víctimas y abran los caminos para su libertad.
· Programas integrales de protección y asistencia a las víctimas, sin distinción de edad ni nacionalidad, con fondos suficientes previstos en las leyes de presupuesto, con personal adecuado y controlados por las organizaciones de mujeres y otras organizaciones sociales que se ocupan de la problemática.
· Políticas de prevención de la prostitución y la trata de mujeres y niñas, que abarquen la educación, los medios de comunicación y la demanda de prostitución.
· Otorgamiento de residencia y trabajo a las migrantes, cuando así lo requieran.
· Políticas universales de creación de trabajo, de capacitación laboral, vivienda, salud y educación, sin discriminaciones y con particular atención a las situaciones de opresión y desigualdad.
· Investigación sobre la complicidad de funcionarios en todos los poderes del Estado. Juicio, condena y separación definitiva de sus funciones.
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DIFERENTES ENFOQUES JURÍDICOS FRENTE A LA PROSTITUCIÓN
La prostitución es el más violento punto de unión entre patriarcado y capitalismo, ya que reúne explotación económica y violencia de género. Las cifras son contundentes: en el informe del año 2000 del Fondo de Población de Naciones Unidas, se estimaba que cada año 4 millones de mujeres y niñas/os ingresan en los prostíbulos del mundo para ser consumidos sexualmente. El 90% de los casos de trata y tráfico son de mujeres y niñas para prostituirlas. Según Naciones Unidas, durante 4 siglos 11 millones de personas fueron reclutadas en África para el sistema esclavista, mientras que solamente desde el año 1990 al año 2000, más de 30 millones de mujeres y niñas/os fueron traficadas en el Sudeste Asiático. La globalización del mercado del sexo, unida a la pobreza expone a millones de mujeres y niñas/os excluidas (la población más vulnerable) al riesgo cierto de ser víctimas de tráfico y trata.
En general, los Estados establecen tres marcos jurídicos sobre los que basan sus posturas frente a la prostitución: ellas son LA PROHIBICIÓN, LA ABOLICIÓN o LA REGLAMENTACIÓN.
LA PROHIBICIÓN: implica la sanción y el castigo, tanto para quienes acepten un pago a cambio de sexo como para quienes lo demanden. Penaliza la totalidad del sistema. Lo cierto es que en el marco de la cultura patriarcal la tendencia es a penalizar a las mujeres en situación de prostitución y a absolver, en la mayoría de los casos, a los clientes-prostituyentes
LA ABOLICIÓN: El abolicionismo afirma que todo tipo de prostitución es explotación del cuerpo de otra/o y la considera como un grave atentado contra la dignidad de las mujeres, ya que las que se encuentran en estado de prostitución son mayoritariamente mujeres. Esta postura ideológica, ética y política postula la desaparición de la prostitución y tuvo siempre el apoyo de gran parte del movimiento feminista. Considera que las mujeres en situación de prostitución son víctimas. No reconoce diferencia entre prostitución "libre" y "forzada" porque las situaciones de prostitución no se dan nunca en libertad, las mujeres son consideradas, en todos los casos, como mercancías. Todas son violencias contra las mujeres que se explican a partir de la existencia de la institución social de la prostitución. Las abolicionistas nos oponemos a toda posibilidad de reglamentación o legalización, ya que sería perpetuar la injusticia. Como feministas no apoyamos ni reivindicamos las opciones que sirven para los intereses de dominación patriarcales y refuerzan los sistemas de género (construcciones sociales alrededor de los sexos). Los argumentos sobre "asunción voluntaria" incluso "complaciente" de las funciones que el patriarcado nos asigna los consideramos una de las formas más eficaces de mantenimiento y reproducción del sistema de género (y en general de todo sistema de explotación social).
Nuestro país tiene tradición abolicionista ya que ha firmado y ratificado la "Convención contra la Trata de personas y la Explotación de la prostitución ajena" (Naciones Unidas 1949), en la que se establece que el delito del tratante se configura aunque la víctima haya dado consentimiento. ¿Por qué entonces hay parte de nuestra sociedad que se resiste a la causa abolicionista? Son muchos los motivos, como algunos de los prevalecientes deberíamos anotar:
· porque es en nuestra cultura patriarcal en donde la prostitución está asociada a la sexualidad masculina.
· porque permite un control "moral" que nos divide entre "buenas" y "malas" y esto debe seguir existiendo para mantenernos disciplinadas.
· porque, además, es un negocio sumamente redituable, que habilita múltiples negocios igualmente redituables, en un sistema en donde el lucro es un valor primordial.
LA REGLAMENTACIÓN: Bajo este marco jurídico al Estado le correspondería censar y registrar a todas las prostituidas, darles un carnet identificatorio, controlar sus enfermedades de transmisión sexual a fin de evitar contagios a los clientes-prostituyentes, habilitar los locales para tal fin, establecer las zonas permitidas y cobrarles impuestos a todo el sector dedicado a éste "negocio". Los reglamentaristas contemporáneos, conservadores o modernos y liberales, continuadores todos de la tradición pro-prostitución, convalidan y legitiman el uso sexual de las mujeres. Para ello utilizan varias justificaciones:
Los conservadores, herederos directos de aquellos del siglo XIX y gran parte del XX, son los que consideran a la prostitución un mal necesario y proponen un control sanitario y moral sobre las mujeres. Consideran la prostitución como un mal inevitable, que es necesario aceptar y reglamentar para evitar la clandestinidad en la que se ejerce. Al Estado le cabe el rol de control sobre esta "actividad".
Los "modernos y liberales" defienden la "libertad de elección", están a favor del "consentimiento" y señalan a la prostitución como una de las formas de ejercicio de la sexualidad. ¿A qué libertad aluden estos sostenedores de la prostitución? Sin duda, se refieren a ellos mismos, hablan de la libertad de los usuarios de prostitución. Para las mujeres, los servicios prestados en esas condiciones, no constituyen prácticas sexuales mucho menos deseadas. Son prácticas de sobrevivencia. Se impone a las mujeres el acceso a su cuerpo por un precio. ¿Dónde esta la libertad? Curioso consentimiento que encubre relaciones sociales de desigualdad entre mujeres y varones, pobres y ricos, adultos y niñas/os.
Dicen favorecer a las mujeres en situación de prostitución, protegiéndolas. Les imponen con este motivo: su registro, controles sanitarios periódicos, lugares predeterminados donde realizar la "actividad", preservativos que podrán usar mientras el cliente-prostituyente no se oponga. Con estas medidas lo que en verdad se favorece es la explotación de la prostitución ajena en lugares cerrados, autorizados, con "libreta sanitaria" y con normas rígidas a cumplir, por parte de las prostituídas, bajo la vigilancia de los proxenetas y los fiolos, todo ello con la complicidad policial.
Al reglamentar la prostitución, se esconde la figura de explotación sexual, sus víctimas serán ahora "trabajadoras". Los explotadores (proxenetas y fiolos) serán, ahora, "empresarios". Se está legitimando así la "industria de la prostitución" mediante unos compradores que siempre se mantienen invisibles.
Cuando una sociedad reglamenta la prostitución, no se limita a poner normas, sino que está dando un sistema de valores con un mensaje para toda la sociedad: es legítimo el uso comercial del cuerpo de las mujeres y esto se convierte en el paradigma de la sexualidad. Al mismo tiempo que la prostitución reglamentada concede al conjunto de varones la autorización moral y social para participar, sin responsabilidad ni escrúpulos, en la explotación de las mujeres ejerciendo su poder sobre ellas mediante la mediación del dinero.
El sistema prostitucional está relacionado con la pornografía, el turismo sexual, las líneas eróticas, el ciber-sexo, los sex-shops, los anuncios y publicidades, los programas televisivos que exponen a las mujeres como mercancía. Combatir la prostitución oponiéndose a su reglamentación implica, también, combatir el conjunto de actividades montadas alrededor de la mercantilización del cuerpo femenino.
Miremos qué les ha pasado a los países (casi todos del primer mundo) que han legalizado o reglamentado la prostitución. El tráfico y trata con fines de prostitución se ha convertido en una "industria" floreciente. Las mujeres y niñas/os que van a ser prostituidas provienen mayoritariamente de países pobres y son súper explotadas y esclavizadas en los locales para ese fin. Se ha banalizado y difundido el comercio sexual. No todas las mujeres en situación de prostitución quedan incluídas en esa falsa legalidad, pues sigue en parte ilegal, con dineros y con mujeres indocumentadas traídas mediante tráfico y trata. Se han aumentado la cantidad de prostíbulos. Se han diversificado otras formas de explotación sexual.
Nosotras, las mujeres involucradas en la Campaña "Ni una mujer más víctima de las redes de prostitución", repetimos sin cansarnos que todas tenemos el derecho inalienable a ser libres.
Proponemos:
· Exigir al poder legislativo que sancione la Ley de trata sin condicionar la definición del delito del proxeneta a la edad de las víctimas ni a su falta de consentimiento.
· No perseguir, discriminar, ni penalizar a las mujeres en situación de prostitución.
· Puesta en marcha de un verdadero proyecto igualitario entre mujeres y varones consensuado y con seguimiento de las organizaciones que sostenemos esta propuesta.
· Trabajo genuino y con nivel de vida adecuado que permita satisfacer todas las necesidades.
· Espacios de apoyo y contención para todas las mujeres víctimas de las redes de prostitución.
· Potenciar a través políticas públicas sobre la educación y los medios de comunicación una práctica de la sexualidad desde condiciones de dignidad y respeto no sexistas, no androcéntricos (centradas en el hombre) y no discriminatorias.
· Campaña que desnaturalice la prostitución, señale los daños que produce en las mujeres y marque la responsabilidad del "cliente".
· Penalización de sitios pornográficos, paidófilos, racistas y el turismo sexual con penas de cumplimiento obligatorio.
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Para comunicarse con la Campaña:
niunavictimamas@yahoo.com.ar
((Estos textos han sido cuidados para esta edición digital por Signos del Topo, pero no han sido modificado salvo erratas o distracciones evidentes de los originales mecanografiados. •SdT))
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000.043 • (En "Derechos, reivindicaciones" desde 3.04.2008)
por: Varias autoras