Actualización de esta página: 08/08/2011 Buenos Aires, Argentina.

 

•  de la sección "Artes, ciencias, quehaceres"

TU COMENTARIO

000.046 •SdT - En "Artes, ciencias, quehaceres" desde 5 mayo 2008.


 

• Índice completo Últimos materiales

• Todas las secciones

 

Libertad, y otros poemas

 

por Santiago Bao

 



 

Libertad

 

                  "La libertad es un perro vagabundo"

Millor Fernandes

 

un pobre perro sarnoso,

mordiéndose la cola

comiendo de las sobras

durmiendo a los sobresaltos

en la intemperie

apaleado en todos los límites

sin distinciones sociales,

que orina en troncos de utilería,

que no puede siquiera morder

porque le quitan el bozal

sólo para que rebusque

su sustento en los basurales,

que hunde sus patas

en barros demasiado humanos,

que se sacude las pulgas indecentes

en “donde empiezan los otros límites”;

la libertad es un perro abandonado

que alguna vez he visto

huyendo con la cola entre las patas,

babeando una rabia

que no contagia,

corriendo infatigable

hacia una frontera misteriosa

como la vida misma.

 

 

Paraísos terrenales

 

 

Y en cualquier piso

aquel cuarto sumado

que habita un hombre

esclavo

o esa pocilga multiplicada

de pensiones

en donde sufre una mujer

esclava

para que el poderoso

pueda permanecer

sintiendo

la brisa placentera

en los jardines

del Paraíso

y bañarse pueda

en los ríos cristalinos

no de agua no

sino de lágrimas

de todos

los que padecen.

 

(De Pendientes, 2002.)

 

 

Tiempos malditos

 

 

Tiempos malditos estos

en que los esclavos

temen romper sus cadenas

y hasta se preguntan

si son dignos de ellas

el amo y el esclavo

satisfechos

la ilusión perfecta

de un paraíso maldito.

 

 

De una rara aritmética

 

 

Del pan justo de casi todos

algunos hacen una resta

de lo que creen que les sobra

y por supuesto que a ellos

les falta de su abundancia,

transmutando de esta manera

una operación de resta

en una multiplicación.

 

 

De la autenticidad en la Patagonia

 

 

De los pocos indios con cabeza

que han quedado por aquí,

la mayoría pena contra las piedras

y el viento helado de la precordillera.

Eso sí, los que ejecutaron

la magna epopeya

de inundar con sangre ajena

estos suelos áridos,

perpetúan sus nombres y apellidos

en ciudades, calles y monumentos,

en frías estatuas

a las que también va carcomiendo

la neutralidad del tiempo.

 

(De Despliegues, 2007.)

 

 

 

[ Sólo me hago visible... ]

 

 

Sólo me hago visible

cuando me introduzco

en sitios que no debo.

No hay retorno,

ya transcurrieron

las tres etapas

que la Maquinaria soporta:

uso, desuso, invisible.

 

(De La cabeza contra la pared, inédito.)

 

 

 

El topo lúcido

 

                          (a Julián Polito)

 

La inscripción rotunda de tu nombre

en mi corazón perpetuo;

el hilo genuino de tu lágrima

tejiendo en las lunas del delirio

tu plegada frente

de jornadas rebeldes.

 

Como un fiero lobo

que corre sin pausa

por la llanura interminable,

se imprime tu huella

en mi camino

como un pasaporte, viejo amigo,

que me permite conocer

otras comarcas,

reinos, claridades que me habitan,

que son mías,

porque los repliegues de tu rostro,

la fuente joven de tu lágrima,

cavan con la laboriosidad

de un topo lúcido

las nuevas fronteras

de mí mismo.

 

(De En el desvío, 1999.)


 

[2007]

 

Santiago Bao

 

 



etiqueta:

000.046 • (En "Artes, ciencias, quehaceres" desde 5.05.2008)

"Libertad, y otros poemas"

por: Santiago Bao