ef16-(23/1/10)- Solidaridad con nuestras hermanas haitianas
publicado en SdT por Raúl Dar, el 23 enero 2010.
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Solidaridad con nuestras
hermanas haitianas Creemos necesario que las feministas autonomas, socialistas, anticapitalistas, de izquierda, antiimperialistas, acompañemos nuestra solidaridad con esta denuncia política.
Mujeres y feministas de
América Latina | Hoy a las 0:55 | 75 lecturas | 1 comentario www.kaosenlared.net/noticia/solidaridad-nuestras-hermanas-haitianas
PRONUNCIAMIENTO DE
MUJERES Y FEMINISTAS DE AMERICA LATINA Y EL CARIBE Solidaridad con nuestras
hermanas haitianas Pongamos en pie una gran
campaña unitaria internacional Compañeras: Ante la
tragedia que se está viviendo en Haití, las mujeres de Pan y Rosas
queremos proponerles sacar una declaración común de solidaridad con las
mujeres haitianas, en la que también denunciemos el papel de las tropas
extranjeras de la onU, denunciadas en innumerables ocasiones por la
violación de mujeres, la trata y la obligación de prostitución a cambio
de víveres, y donde también exijamos que sean las grandes empresas
capitalistas las que provean gratuitamente todo lo necesario para
socorrer a la población y reconstruir el país. Acompañamos todas las
formas de solidaridad que han surgido espontáneamente con el pueblo
hermano de Haití, pero creemos necesarios que las feministas autonomas,
socialistas, anticapitalistas, de izquierda, antiimperialistas, etc.
acompañemos nuestra solidaridad de esta denuncia política. Durante años
esas tropas han venido cometiendo los atropellos y abusos más espantosos
contra el pueblo haitiano, especialmente contra las mujeres. Esa
violencia recrudecerá enormemente bajo esta tragedia, como ya lo
denuncian distintos organismos de DDHH y organizaciones internacionales
de mujeres. Por eso creemos necesario un pronunciamiento político que
acompañe nuestra solidaridad y queremos hacerlo de manera unitaria con
todas las compañeras que compartan esta posición. Un tercio de la
población haitiana ha sido afectada por la catástrofe, cerca de 100 mil
muertes y un país absolutamente devastado que deberá enfrentar
enfermedades y epidemias que se propagarán por la descomposición de
cadáveres, la falta de agua potable y la inexistencia de la más mínima
infraestructura. Los terremotos son
imprevisibles. Pero las consecuencias que tuvo este sismo para el pueblo
haitiano eran absolutamente previsibles. La inmensidad de la catástrofe
no es el resultado de la naturaleza, sino de un sistema de explotación y
expoliación que ha convertido a Haití en uno de los países más pobres
del mundo: el 80% de su población sobrevive en la indigencia, el 60% sin
trabajo, la expectativa de vida apenas supera los 50 años, la tasa de
mortalidad infantil es del 80‰, no hay agua potable y la desnutrición es
crónica. En Gonaïves, la segunda ciudad del país, el 70% de los hogares
carece de letrinas. Ya antes de la tragedia, Haití tenía la más alta
tasa de mortalidad materna en la región: 670 muertes por cada 100 mil
nacidos vivos. Y cuando estas son las
condiciones con las que se enfrenta un terremoto de tamaña magnitud, las
consecuencias no son un destino inevitable ni obedecen a un “capricho”
de la naturaleza. Por eso, denunciamos que la tragedia que hoy se cierne
sobre el pueblo haitiano obedece a que Haití ha sido sometido a dos
siglos de saqueo imperialista, cincuenta años de dictaduras sangrientas
como las de los Duvalier, recientes golpes de Estado perpetrados
directamente por el Pentágono, gobiernos títeres de Washington cuyo
poder reside en las bayonetas de las tropas canadienses, francesas y los
marines norteamericanos y la ignominiosa presencia de tropas de las
Naciones Unidas –con soldados enviados por los gobiernos que se reclaman
“nacionalistas” y “progresistas” de Brasil, Argentina, Bolivia, Uruguay,
Paraguay y Ecuador, entre otros- que bajo el argumento de una supuesta
misión humanitaria (MINUSTAH) mantiene la ocupación del territorio
haitiano, con el único fin de garantizar la continuidad de la
expoliación imperialista del país y los negocios capitalistas a fuerza
de pistola, como en la zona franca de la frontera con República
Dominicana, donde trabajadoras y trabajadores haitianos se encuentran
prácticamente reducidos a la esclavitud, mientras campesinas y
campesinos son despojados de sus tierras para convertir el lugar en una
gran “maquila”. Fuerzas “humanitarias”
que, amparadas en la impunidad de la que gozan por ser extranjeras, han
sido denunciadas en reiteradas ocasiones –pero nunca castigadas- por
violaciones a los derechos humanos, detenciones y asesinatos políticos,
masacres en los barrios pobres, violaciones y abusos sexuales de mujeres
y niñas, pedofilia y trata de personas, sometimiento a la prostitución
de mujeres, niñas y niños a cambio de alimentos, y que hoy se preparan
para reprimir los supuestos “estallidos de violencia” que es la
denominación dada por la clase dominante, de la desesperación de miles
de hambrientos, huérfanos, desposeídos, personas que lo han perdido
todo, incluso antes del terremoto. Hoy, en medio de esta
catástrofe, se estima que una cuarta parte de la población afectada son
mujeres en edad fértil, entre las cuales habrá miles de mujeres
embarazadas que no tendrán acceso a los más mínimos cuidados. En un país
donde el 43% de los hogares están encabezados por mujeres, ellas y las
niñas sobrevivientes, que siempre han sido responsables del trabajo
doméstico y del cuidado de las otras y otros, cargarán ahora sobre sus
espaldas, la responsabilidad de la supervivencia de sus familias, en
refugios y tiendas de campaña, en total desamparo, soportando niveles
infinitamente más graves de violencia y el espantoso aumento de los
abusos sexuales perpetrados por las tropas extranjeras que ocupan el
territorio haitiano. Por eso, nosotras
–trabajadoras, desocupadas, estudiantes, amas de casa, activistas
feministas-, mujeres de América Latina y el Caribe que nos solidarizamos
con nuestras hermanas y todo el pueblo trabajador y pobre de Haití,
queremos poner en pie una gran campaña unitaria de las organizaciones de
mujeres, feministas, comisiones sindicales de mujeres, organismos de
derechos humanos, estudiantiles y obreros, para que se oiga nuestra voz
que reclama: • ¡Fuera las tropas de
la MINUSTAH! ¡Fuera yanquis de Haití y de toda América Latina y el
Caribe! Exigimos a nuestros respectivos gobiernos que retiren
inmediatamente las tropas de Haití. • Exigimos que sean las
multinacionales y grandes empresas capitalistas las que entreguen de
forma inmediata los alimentos, medicamentos, combustible y otros insumos
necesarios para enfrentar la catástrofe. ¡Que sean sus ganancias las que
estén disponibles para paliar este desastre! Y que sean las
organizaciones de mujeres, feministas, obreras, estudiantiles, de
derechos humanos y sociales sean las que controlen y distribuyan los
recursos recibidos en Haití • Por la
cancelación total de la deuda externa de Haití • ¡Basta de
violencia contra las mujeres haitianas! Se reciben adhesiones a
esta declaración en solidaridadmujereshaiti@gmail. http://www.pyr.org.ar/IMG/jpg/HAITI.jpg |