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Los sueños

 

por Alberto a. Arias

 


 

 

Los sueños (1)

 

 

Me gusta el sueño como a otros el vino —

Y del sueño me gusta el corazón

blando y duro

como otro sueño dentro del sueño —

un fruto bien maduro

y como el ojo del presente

bien abierto.

 

(1988-89)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Los sueños (2)

 

 

Soñaba que éramos objetos-objetos, todos en hilera,

de a millón en fondo, todos cojiendo con todos,

sin estribo, ni freno, puras cosas sobre cosas,

en la cópula sin fin de las cosas que se aman —

Y cuando al compás del disolverse de las sombras

bajamos o subimos del sueño al tiempo

y a la tenebrosa luz del jardín nos vimos

enredados, destrazados,

los ceñudos relojes auscultándonos,

el amor, el Amor, cambió el rumbo y sus paisajes

para permitir amarnos...

 

(1988)

 

 

 

 

 

Los sueños (3)

 

 

Sueño que tengo tres alas desplumadas

y con ese artefacto pretendo volar;

el viento desplaza frentes de tormenta como ejércitos,

las cosas entrechocan a ras de la tierra,

aúllan los perros bajo camas deshechas

y veinte dedos no sirven para seguir en pie.

 

Umbrío derrotero de los sucesos

y a toda velocidad las cosas

por puertas sin margen, principio ni fin.

 

¡Pesado capricho negro!

Que la inutilidad del sueño

del sueño me salve —

Y de mí.

 

(1989)

 

 

Los sueños (4)

 

 

Es el calor sobre la ciudad un émbolo criminal.

Aquel que duerme sueña

con seres que miran secamente el muro mudo y desolado.

Él ha corrido por playas hirientes

escapando de algo que no da tregua

y llorando ha estirado sus sienes

sobre una piedra plana

para descansar.

 

Sí, la asfixia avanza sobre su cuello hinchado, rojibundo,

y lenguas de fuego absorbiéndolo todo con un beso sin labios

harán que él duerma para siempre

 

 

———————————————————————

 

Pero no.

Aquel que sueña despierta

y siente sus propias manos en su cuello

apretando a la altura de la tráquea

su desesperación.

 

(1981-89)

 

 

Los sueños (5)

 

 

No es nada—

ni nada que pueda ser.

No es algo, alguno, alguien o ninguno.

No es cuándo ni porque

ni cómo ni dónde.

 

Sin necesidad ni lógica,

es sueño que no se sueña—

  desierto sueño despierto

inmenso sueño insomne.

 

(1988-91)

 

 

 

Alberto a. Arias

 


[[ Hay una edición especial de Los sueños en Araucaria editora (serie Signos del Topo), Buenos Aires, 2006. Se lee allí: "Esta edición contiene doce hojas sueltas [: una portada, cinco imágenes, cinco poemas, una noticia biográfica] y su tirada es de 260 ejemplares numerados del 000 al 259, firmados por los autores e impresos en junio de 2006 por RG Artes Gráficas en Ciudadela, Pcia. de Buenos Aires". Edición a la venta en Signos del Topo.]]

 



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000.058 • (En "Artes, ciencias, quehaceres" desde 12.07.2008)

"Los sueños".

por: Alberto a. Arias y Luis Morado



 

 

Los sueños

 

por Luis Morado

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Luis Morado