Actualización de esta página: 11/08/2011 Buenos Aires, Argentina.
• de la sección "Artes, ciencias, quehaceres"
000.058 •SdT - En "Artes, ciencias, quehaceres" desde 12 julio 2008.
Los sueños
•
por Alberto a. Arias
Los sueños (1)
Me gusta el sueño como a otros el vino —
Y del sueño me gusta el corazón
blando y duro
como otro sueño dentro del sueño —
un fruto bien maduro
y como el ojo del presente
bien abierto.
(1988-89)
Los sueños (2)
Soñaba que éramos objetos-objetos, todos en hilera,
de a millón en fondo, todos cojiendo con todos,
sin estribo, ni freno, puras cosas sobre cosas,
en la cópula sin fin de las cosas que se aman —
Y cuando al compás del disolverse de las sombras
bajamos o subimos del sueño al tiempo
y a la tenebrosa luz del jardín nos vimos
enredados, destrazados,
los ceñudos relojes auscultándonos,
el amor, el Amor, cambió el rumbo y sus paisajes
para permitir amarnos...
(1988)
Los sueños (3)
Sueño que tengo tres alas desplumadas
y con ese artefacto pretendo volar;
el viento desplaza frentes de tormenta como ejércitos,
las cosas entrechocan a ras de la tierra,
aúllan los perros bajo camas deshechas
y veinte dedos no sirven para seguir en pie.
Umbrío derrotero de los sucesos
y a toda velocidad las cosas
por puertas sin margen, principio ni fin.
¡Pesado capricho negro!
Que la inutilidad del sueño
del sueño me salve —
Y de mí.
(1989)
Los sueños (4)
Es el calor sobre la ciudad un émbolo criminal.
Aquel que duerme sueña
con seres que miran secamente el muro mudo y desolado.
Él ha corrido por playas hirientes
escapando de algo que no da tregua
y llorando ha estirado sus sienes
sobre una piedra plana
para descansar.
Sí, la asfixia avanza sobre su cuello hinchado, rojibundo,
y lenguas de fuego absorbiéndolo todo con un beso sin labios
harán que él duerma para siempre
———————————————————————
Pero no.
Aquel que sueña despierta
y siente sus propias manos en su cuello
apretando a la altura de la tráquea
su desesperación.
(1981-89)
Los sueños (5)
No es nada—
ni nada que pueda ser.
No es algo, alguno, alguien o ninguno.
No es cuándo ni porque
ni cómo ni dónde.
Sin necesidad ni lógica,
es sueño que no se sueña—
desierto sueño despierto
inmenso sueño insomne.
(1988-91)
Alberto a. Arias
[[ Hay una edición especial de Los sueños en Araucaria editora (serie Signos del Topo), Buenos Aires, 2006. Se lee allí: "Esta edición contiene doce hojas sueltas [: una portada, cinco imágenes, cinco poemas, una noticia biográfica] y su tirada es de 260 ejemplares numerados del 000 al 259, firmados por los autores e impresos en junio de 2006 por RG Artes Gráficas en Ciudadela, Pcia. de Buenos Aires". Edición a la venta en Signos del Topo.]]
etiqueta:
000.058 • (En "Artes, ciencias, quehaceres" desde 12.07.2008)
por: Alberto a. Arias y Luis Morado